IA y devastación ecológica

Un estudio reciente revisado por pares revela que los sistemas de IA en 2025 consumieron entre 312,5 y 764,6 mil millones de litros de agua, una cantidad equivalente al consumo anual de la industria mundial de agua embotellada, principalmente para enfriar los centros de datos que alimentan modelos como ChatGPT. Esta enorme demanda surge del enfriamiento por evaporación necesario para gestionar el calor generado por los cálculos intensivos, lo que pone de relieve el impacto ambiental oculto de la IA en medio de su adopción acelerada. La misma investigación estima la huella de carbono de la IA entre 32,6 y 79,7 millones de toneladas de CO₂, comparable a las emisiones anuales de la ciudad de Nueva York provenientes de la energía y el transporte. A medida que la IA escala exponencialmente, los expertos piden centros de datos más ecológicos, impulsados por energías renovables y tecnologías avanzadas de refrigeración, para frenar esta creciente presión. La paradoja es clara: una tecnología destinada a resolver problemas climáticos puede convertirse ella misma en un gran contaminante si no se controla.

NOTICIAS

12/23/20251 min read